Es una persona que en el fondo esconde una gran ansiedad, tras su aparente calma y tranquilidad. A la Cabra Metal no le gustan las discusiones, y muchas veces la gente abusa de su carácter apacible. La Cabra Metal se lo toma todo con mucha calma y no le gusta correr ni tomar decisiones precipitadas. Son personas muy hábiles en los negocios y suelen ser previsoras con el dinero, por lo que siempre tienen un remanente para casos de necesidad. Son muy exigentes, sobre todo en sus relaciones afectivas.
Son personas leales y meticulosas a quienes les encanta acumular objetos, aunque suelen tener sus casas muy ordenadas. La Cabra Metal prefiere la ropa sencilla a un traje elegante. Saben muy bien cómo tratar a la gente y son muy sociables, por lo cual, son muy buenos psicólogos, asistentes sociales y actores. Tienen que intentar aprender a controlar sus ambiciones porque éstas pueden causarles problemas.