El Caballo
Caballos famosos
Mohamrned Alí, Lenin, Federico Chopin, Clint Eastwood, Lord Snowdon, Barbra Streisand, Jimmi Hendrix, Genghis Khan, Isaac Newton y Búfalo Bill.
Los números de la suerte
1, 3, 4, 8, 13, 14, 41 y 43
Las características
Los Caballos son gente muy deportiva a quienes les encanta viajar y estar activos. Son sociables, atractivos, sanos, extravertidos, entusiastas y listos. Son personas con mucha fuerza de voluntad y muy habilidosas. Pueden ser terriblemente críticos, categóricos e intolerantes, y la mayoría de las veces primero vienen ellos y luego los demás. Para los Caballos es fundamental tener clase y a ellos, desde luego, no les falta.
Son buenos conversadores y les gusta el cotilleo y los debates, por lo que nunca hay que confiar un secreto a un Caballo si no se quiere que sea de dominio público. Los Caballos jóvenes son difíciles de «domar», ya que siempre necesitan expresar abiertamente lo que piensan. Tengan la edad que tengan, los Caballos tienen tendencia a perder la concentración o aburrirse enseguida.
Los Caballos siempre creen tener la razón en todo y son capaces de defender su libertad a capa y espada. En China se afirma que las mujeres Caballo son unas esposas muy dominantes.
Los Caballos parecen tener un don natural para llevar las riendas, y suelen tener un círculo de amigos muy extenso. Les encanta ser el centro de atención y no soportan que no se les preste atención. Les irrita la gente aduladora y la que habla de tonterías; cuando se encuentran en situaciones así, tienen una lengua viperina.
Son personas muy entusiastas, intranquilas, pragmáticas, independientes, impacientes y se frustran con facilidad, pero son muy activas y siempre están dispuestas a aceptar cualquier reto. Las personas Caballo raramente hacen planes para su vejez, ya que no les interesan los asuntos a largo plazo.
Como ya veremos más adelante, dicen que los nacidos Caballo con elemento Fuego son personas muy revolucionarias y tiranas, y la mayoría de los Caballos tienen cierta tendencia a la agresividad, además de encantarles el riesgo. Los Caballos son muy buenos como soldados, pero pésimos diplomáticos, porque son de una sinceridad excesiva. El Caballo es una persona muy seria, servicial y fiable y da por hecho que sus amigos deben actuar de manera recíproca.
Los Caballos parecen adivinar lo que va a decir alguien antes de abrir la boca, y no sólo son capaces de hacer un resumen claro y escueto de lo que otro está tratando de explicar, sino que además lo mejoran.
A las mujeres Caballo les gusta cuidar su vestimenta y jamás llevan ropa barata o ajada; sólo visten prendas de buena calidad y, desde luego, ¡saben muy bien cómo provocar miradas de admiración! Los hombres Caballo no son tan presumidos, a pesar de que también saben elegir su vestuario. Estas personas tan elegantes, en el fondo un poco vanas, tienen un gran sentido del humor y no los inti-
mida hablar delante de grupos numerosos o en fiestas multitudinarias. Además, son muy metódicos y rápidos en su trabajo.
Es muy típico del Caballo tomar decisiones rápidas y no sólo eso, sino que su decisión es siempre la acertada. Nunca se les oye quejarse de que la gente les exige demasiado.
Las personas Caballo son perfectas organizando fiestas: invitan a grupos de gente muy diversa y sirven una amplia selección de platos y bebidas; la comida es abundante y cuenta con algunos platos exóticos, todo ello amenizado con una música selecta y variada. Como les aburre hacer siempre las mismas cosas, suelen salirse de la rutina para hacer cosas diferentes.
Las relaciones
El Caballo no soporta que interfieran en su vida privada y, si no lo respetan, puede reaccionar de manera agresiva. Tienen una manera muy personal de cuidar a su familia, y a veces les resulta difícil sobrellevar las relaciones amorosas porque son muy tercos y pueden llegar a ser muy intolerantes con los sentimientos de su pareja. De cualquier manera, si se les dan poco de tiempo, son capaces de asumir ciertos compromisos.
A los Caballos les afectan muchísimo las rupturas sentimentales, y jamás admitirán que han cometido fallos. Son muy fieles pero muy impulsivos y, cuando se enfadan, son muy dados a utilizar el sarcasmo y a hacer comentarios pedantes; en esos momentos, es como si se desconectaran del mundo.
Suelen sufrir ataques de ansiedad, e intentan conseguir lo que quieren sin el menor escrúpulo. Los Caballos son muy enamoradizos, aunque sus relaciones amorosas suelen ser conflictivas, probablemente por su tendencia a idealizar los asuntos del corazón Y por su necesidad de hacer siempre lo que más les conviene y cuando les apetece. Los CabaIlos suelen pasar por varios matrimonios hasta que encuentran su pareja ideal. Suelen sentirse atraídos, aunque luego les pese, por personas que están comprometidas.
Lo peor que se le puede hacer a un Caballo es ponerlo en evidencia en público, ya que no soporta la humillación. Si alguien le hace perder los estribos, esa persona se acordará de ese día durante toda su Vida, aunque luego el Caballo le pida perdón. En cambio, hay veces que parece que el Caballo va a montar en cólera, y por el contrario se da la vuelta y desaparece sin decir palabra.
El trabajo y el dinero
LLos Caballos son ambiciosos y competitivos. Entre sus profesiones ideales se encuentran el deporte (destacan en la mayoría de ellos), las actividades recreativas, la invención, la exploración, el diseño, la gestión, las relaciones públicas y la interpretación. Son personas muy habilidosas, y por eso son excelentes constructores, artesanos e ingenieros. Les encanta viajar y probablemente les interese todo lo relacionado con la importación y exportación, a pesar de que no les gustan mucho los cambios climáticos.
Son empleados eficientes, responsables y muy listos. Suelen ganar mucho dinero y trabajar muy duro y muchas horas; a veces, si tienen que terminar un trabajo, no dudan en trabajar hasta bien entrada la noche, pero también son capaces de hacer las cosas a toda prisa. Los Caballos son gente muy organizada y de una energía inagotable; no dejan un proyecto a medias ni siquiera cuando están enfermos.
Los Caballos se toman todo con mucha calma, y los obstáculos son para ellos algo por lo que sencillamente hay que pasar para poder llegar a la meta que se han propuesto.
La salud y el bienestar
Los Caballos tienden a cometer abusos que les ocasionan ciertos problemas de salud, y padecen enfermedades relacionadas con el estrés; por lo demás, suelen ser personas bastante sanas.
Las fechas
25 de enero de 1906 al 12 de febrero de 1907:
Caballo de Fuego
11 de febrero de 1918 al 31 de enero de 1919:
Caballo de Tierra
30 de enero de 1930 al 16 de febrero de 1931:
Caballo de Metal
15 de febrero de 1942 a 04 de febrero de 1943:
Caballo de Agua
03 de febrero de 1954 al 23 de enero de 1955:
Caballo de Madera
21 de enero de 1966 al 08 de febrero de 1967:
Caballo de Fuego
07 de febrero de 1978 al 27 de enero de 1979:
Caballo de Tierra
27 de enero de 1990 al 14 de febrero de 1991:
Caballo de Metal
12 de febrero de 2002 al 31 de enero de 2003:
Caballo de Agua
Los años del Caballo
1906, 1918, 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002 Y 2014
El año del Caballo se caracteriza sobre todo por la rutina en el trabajo, ya que es un período en que todos los signos tienen un nivel de energía muy alto.
No es el momento indicado para los cambios; es mejor seguir construyendo sobre lo que ya se tiene, o esperar a que lleguen tiempos mejores antes de enfrascarse en un proyecto nuevo. Durante estos años, la franqueza es una necesidad primordial, ya que la historia nos ha demostrado que en el año del Caballo, más que en ningún otro, se producen muchas rencillas dentro del núcleo familiar.
Los años del Caballo Fuego -por ejemplo, el año 1966- son muy turbulentos. Los años del Caballo son por regla general, muy románticos y apasionados.